La esterilización es la estrategia más eficaz y económica para frenar la sobrepoblación animal de forma permanente. A diferencia del sacrificio o la remoción —que generan un "efecto vacío" donde la población se recupera rápidamente—, los animales esterilizados protegen su territorio sin reproducirse, reduciendo el número de callejeritos de manera natural. Además, detiene la progresión de miles de nacimientos sin control, disminuye le abandono y optimiza los recursos comunitarios.
En
Colectivo CHU aplicamos este compromiso ético en el campo: un claro ejemplo es la esterilización de
las 3 Mosqueteras —mamás de tres camadas distintas— y la intervención con los
gatitos del Restaurante Loretto, junto con otros grupos animalistas, frenando el ciclo de reproducción y transformando su calidad de vida.